Ser feliz es una decisión. Una decisión de disfrutar, agradecer lo bueno y aceptar con calma lo menos agradable. De encontrar un aprendizaje en cada experiencia que vives. Y por supuesto decidir no marcharte con pensamientos destructivos cuando las cosas no te van como deseas. Si buscamos la definición de Felicidad en la Wikipedia “la Felicidad es una emoción que se produce en un ser vivo cuando cree haber alcanzado una meta deseada”. Y esa meta deseada no tiene porque ser algo grande e inalcanzable. La felicidad es algo que se encuentra en las pequeñas cosas de nuestras vidas. La felicidad es el amor. Lo importante es la calidez de las relaciones personales que mantenemos. La dedicación y el empeño que le ponemos a nuestro trabajo, por encima de la paga lo hacemos por esa satisfacción de sentirnos útiles. Nunca aprendemos por completo de la vida ya que siempre nos enseña algo nuevo poniéndonos a prueba, exigiéndonos a sacar lo mejor de nosotros para sobrevivir y buscar nuestra realización. A dónde quiero llegar es que no existe el “vivieron felices para siempre” porque “nada” es para “siempre”, pero en medio de esa eternidad habrá un momento que disfrutes, que sea especial, que signifique un deseo realizado, un sueño cumplido, un beso anhelado, un abrazo lleno de afecto, una sonrisa del alma, una caricia de amor, un gesto de protección o simplemente la maravilla de un amanecer o una noche llena de estrellas y más, por eso es mejor ser agradecidos, las personas agradecidas son mucho más felices. Te invito a estar presente en el día a día porque hay cosas especiales que simplemente suceden, no dejes pasar los días sin haber vivido verdaderamente, aprende y olvida el pasado, no te atormentes por lo que pudo haber sido, sigue luchando; y los logros importantes en tu vida que te construyen como persona, vívelos al máximo, la vida son esos momentos que te hacen feliz y merecen la pena recordarlos, después de todo es lo único que te llevarás. Orlavoz.

 

Motivando-now
Este corazón Dios lo hizo eterno.